Hoy fue un día raro, reí un poco más que ayer pero con un fuego dentro de mi pecho y a una lagrima de un llanto desconsolado.
Me sentí como una nena ilusionada esperando un mensaje tuyo durante todo el día, aunque sabía que no iba a llegar.
Esto de extrañarte se me está haciendo difícil, fue una despedida dulce que todavía conserva su sabor, me empalaga y no me permite soltarte. Quizás no quiero soltarte pero no por obsesión sino por amor.
En 9 años mi amor por vos jamás cambio, supe estar sin vos, no fue fácil pero aprendí a dejarte en un rincón de mi corazón donde no causará dolor y solo me trajera recuerdos lindos.
Hay una canción de mi banda favorita que dice “Lo hiciste todo bien, no tengo a quien culpar
Pues tu mejor defecto es no dejarme a quien odiar” y hoy más que nunca esa estrofa se pega en mi pecho avivando el fuego de sentimientos que llevo por dentro.
Jamás podré decir nada malo, jamás podré odiarte y mucho menos olvidarte. Solo puedo decir gracias gracias gracias.
💜